Algunos costaleros jóvenes…
En
este segundo artículo de la serie lo voy a dedicar a la actitud que tienen
algunos de los jóvenes, una pequeña minoría, que llegan a las cuadrillas de
costaleros de nuestras Hermandades y Cofradías.
Algo
común entre estos jóvenes, cuya experiencia real en la mayoría de las ocasiones
se limita a haber salido de costalero en un “pasito” o en una de Cruz de Mayo,
es creer que lo saben todo acerca del mundo del costal y de la Hermandades por
el mero hecho de haber visto en cierta plataforma multimedia, más de mil vídeos de las Cofradías punteras de la Semana Santa Hispalense. Es totalmente cierto
que la tecnología ha evolucionado de forma significativa en los últimos años y
a día de hoy vivimos en una sociedad globalizada donde la información circula
libremente y a una velocidad vertiginosa. Al contrario de lo que ocurría hace
unos años, todo lo que ocurre en el mundo cofrade llega hasta el último rincón
del mundo a las pocas horas de haber ocurrido. Sin embargo, esto no implica que
la experiencia se pueda transmitir a la misma velocidad, ya que esta sólo puede
ser adquirida a partir de las propias vivencias.
Por
otro lado también es muy frecuente que estos nuevos costaleros estén orgullosos
de haber igualado en cuatro o cinco Hermandades en un mismo año. Aunque este es
un tema complicado de tratar debido a la enorme escasez de costaleros que
sufren algunas Hermandades, es necesario recordar que son necesarios al menos
tres años para completar la formación de un costalero. Un exceso de trabajo en
las etapas iniciales de su formación unido a una formación física incompleta
del mismo podría influir de forma negativa en el tiempo que pueden desarrollar
esta labor para la Hermandad. Si entre todos no ponemos el debido cuidado es
probable que pronto caigamos en el triste tópico del “pan para hoy y hambre
para mañana”.
Otro
punto habitual de discusión con estos nuevos costaleros y en ocasiones también
con los no tan nuevos, suele ser el de las normas, obligaciones y tradiciones
de la Hermandad. Que una Hermandad obligue a los costaleros a llevar la ropa de
un color determinado, que el comportamiento dentro de la estación de penitencia
sea decoroso o que un costalero veterano les aconseje evitar algunas de las
modas creadas por los mal llamados “costaleros artistas” —pantalones remangados
para que se vean los calcetines y los botines, las camisetas de tirantes aunque
haga frío o los “costales coloridos” tapando los ojos—, suelen generar cierta
“incomodidad” en los costaleros más jóvenes. Sin embargo estos últimos tienen
que comprender que cuando llegan a una Hermandad lo están haciendo de forma
voluntaria y que deben aceptar la idiosincrasia de la misma.
Relacionado
con lo anterior, es evidente que las Hermandades y Cofradías son entidades
dinámicas que deben evolucionar y adaptarse a los tiempos. Todos debemos
recordar que las Hermandades son organismos democráticos en los que, cumpliendo
una serie de requisitos, los Hermanos tienen voz y voto. De poco sirve realizar
protestas públicas u organizar grupos de presión. El lugar y la forma en la que
los miembros de una Hermandad pueden comunicar sus inquietudes al resto de
hermanos están recogidos en los estatutos de las mismas y como tal debemos
utilizarlos.
JOSÉ RUIZ

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