CALENDARIO

viernes, septiembre 16, 2011

DEL BARROCO A LA ACTUALIDAD, HOY JOSÉ DE ARCE (1600-1666)

José de Arce (Flandes, c. 1600 - Sevilla, 1666) escultor barroco flamenco establecido en España.

Escultor de gran mérito y acreditada fama, su obra representa el triunfo de la estética barroca, cuyas raíces formativas hay que buscarlas en el italiano Bernini y sobre todo en Rubens. Y para el arte sevillano supone la penetración de las fórmulas del barroquismo pleno, contrapuesto al arte de Alonso Cano, signado por la conjunción manierista-barroca. Es interesante señalar su relación con Duquesnoy. Discípulo suyo fue el escultor Andrés Cansino; su huella artística fue muy extensa y profunda.

Obra 


Arce llega a Sevilla impregnado con los nuevos aires barrocos vigentes en Europa, con un estilo que muy probablemente sería formado e influido por el conocimiento de la obra artística de pintores como Rubens y de la escultura italiana de Bernini. 

La obra de Arce representa el espíritu barroco más avanzado de su época, caracterizado por el atrevimiento de sus formas, la expresividad de sus rostros, ropajes y actitudes, y por la alta espiritualidad de sus tallas; ejerciendo una importante influencia sobre Pedro Roldán (1624 – 1699), hasta tal punto que obras no oficialmente documentadas de Arce se atribuyen a éste, o más genéricamente aún, como producidas en su taller. 

Sevilla 


En Sevilla, una de sus obras más conocida es la imagen de Nuestro Padre Jesús de las Penas realizada en 1655 para la Hermandad de La Estrella, cuya autoría ha sido posible establecerla gracias a un documento hallado, en el interior de su peana, al realizar las labores de restauración en el año 1997. El Cristo de las Penas presenta una larga cabellera recogida hacia atrás, dejando al descubierto ambas orejas. La barba es bífida y, al igual que el cabello, posee un compacto modelado. Carece de corona de espinas, llevando una superpuesta para el culto interno en ocasiones excepcionales. El rostro, de rasgos hebreos, muestra el entrecejo fruncido en señal de dolor, perfil recto, y los ojos y las pestañas pincelados sobre la talla. El iris es de un sugestivo color miel. La boca, abierta para expresar la súplica al Padre antes de que el sacrificio en la cruz se consume, muestra claramente los dientes superiores tallados.

El paño de pureza se representa con un lienzo que cubre con varias vueltas la cintura del Varón. Las señales de la pasión se concentran mayormente en la frente, espalda y hombro izquierdo, rodillas y antebrazos, como consecuencia de la corona de espinas, los azotes y las caídas camino del Calvario, respectivamente. La trigueña policromía ha sido aplicada mediante técnica oleosa. La peana, realizada, al igual que la peña, imitando la pedregosa colina del Gólgota, presenta el curioso detalle de tener labrada una pequeña flor ante los pies descalzos del Varón.

Asimismo son conocidas sus ocho enormes figuras que labra para la Parroquia del Sagrario de la Catedral de Sevilla, realizadas en el año 1657, que representan a los cuatro Padres de la iglesia y a los cuatro evangelistas. 

Jerez de la Frontera 


Fuera de Sevilla trabaja en Jerez de la Frontera, donde en el año 1637 contrata el Retablo Mayor de la Cartuja de Jerez, del que hoy sólo se conserva el Apostolado. 

A él se debe también la culminación del Retablo Mayor de la Iglesia de San Miguel de esta misma ciudad, realizado hacia el año 1641, continuando el trabajo anteriormente comenzado por Montañés.
Publicar un comentario